La Sierra Nevada de Santa Marta es la montaña costera más alta del mundo: desde el nivel del mar hasta los 5.775 metros de sus picos nevados en menos de 45 kilómetros en línea recta. Es el hogar de los pueblos kogui, arhuaco, kankuamo y wiwa, y un ecosistema de biodiversidad única donde más de 600 especies de aves conviven con selvas, cafetales y ríos de aguas cristalinas. Minca es la puerta de entrada más accesible.