Salento tiene una escena gastronómica sorprendentemente buena para su tamaño. La trucha del río es protagonista (criada en las aguas cristalinas de la región), la cocina campesina antiqueña tiene su legado en varios restaurantes y los cafés de especialidad con granos del Quindío han elevado el estándar del café de viajero. Esta guía separa los lugares que valen de los que solo viven del turismo.