Cultura y patrimonio
Santa Marta es historia viva.
Fundada en 1525, guarda en sus calles coloniales y en su gente la mezcla de culturas que dieron forma al Caribe colombiano.
Cada muro, cada plaza y cada canción cuentan una historia de encuentros, resiliencia y alegría.
En este bello territorio, el pasado y el presente conviven en armonía: las tradiciones indígenas, la herencia española y el espíritu caribeño se entrelazan para crear una identidad única.
En MuchoSur creemos que conocer la cultura de un lugar es también honrar su memoria.
Por eso, invitamos a descubrir Santa Marta con mirada curiosa y corazón abierto, para comprender que el Sur no se define por el tiempo, sino por la vida que lo habita.
Ciudad perdida
Ciudad Perdida es uno de los legados más profundos del territorio que hoy conocemos como la Sierra Nevada de Santa Marta. Construida por la civilización tayrona hace más de mil años, este lugar ancestral permanece como testimonio vivo de una forma de habitar el mundo basada en el equilibrio entre la naturaleza, la comunidad y la espiritualidad.
Sus caminos antiguos, plataformas y espacios ceremoniales revelan un conocimiento profundo del territorio y una relación sagrada con la montaña. Para los pueblos indígenas que aún habitan la Sierra, Ciudad Perdida no es una ruina: es un lugar de memoria, enseñanza y conexión espiritual.
En MuchoSur entendemos la visita a Ciudad Perdida como un acto de respeto y aprendizaje. Recorrerla es escuchar el silencio, honrar el pasado y comprender que el patrimonio del Sur no se conquista ni se consume: se cuida, se aprende y se honra.
Centro histórico de Santa Marta
El centro histórico de Santa Marta es un viaje al pasado que sigue latiendo en el presente...
Sus calles empedradas, sus balcones coloniales y sus fachadas coloridas cuentan casi cinco siglos de historia.
En estas históricas calles de Santa Marta se respira un ambiente bohemio y alegre, donde conviven la arquitectura antigua, los cafés modernos y las galerías de arte.
Además, la Catedral Basílica, una de las más antiguas de América, se alza como símbolo de la ciudad.
Caminar por sus calles al atardecer, cuando el sol dora las fachadas y el sonido de la música llena el aire, es una experiencia que resume la esencia de Santa Marta: una mezcla perfecta de historia, arte y vida.
Herencia indígena
Antes de ser ciudad, este territorio fue hogar de pueblos sabios que aún habitan la Sierra Nevada: koguis, wiwas, arhuacos y kankuamos.
Su cosmovisión entiende el mundo como un tejido donde todo está conectado: la tierra, el agua, los árboles, las personas…
Sus mochilas, tejidos y ceremonias son expresiones de equilibrio y respeto por la naturaleza.
En MuchoSur reconocemos su sabiduría como una guía para viajar con conciencia; por eso, pensamos que visitar la región es una oportunidad para aprender de su ejemplo, para mirar con humildad y comprender que el Sur también es ancestralidad, memoria y armonía con el entorno.
Museos y espacios culturales
Santa Marta es también un centro de arte y aprendizaje:
El Museo del Oro Tairona narra la historia precolombina del Caribe y de las comunidades que dieron forma a esta región.
En el Museo Bolivariano, la historia de la independencia se mezcla con obras contemporáneas que celebran la identidad latinoamericana.
Además, pequeñas galerías locales, casas culturales y espacios al aire libre mantienen viva la creatividad samaria.
En MuchoSur creemos que el arte y la historia son los mejores puentes entre culturas.
Explorar estos lugares es descubrir cómo la ciudad transforma su pasado en presente y su memoria en inspiración.
Música y tradiciones caribeñas
El ritmo es parte de la esencia de Santa Marta…
Por sus calles suenan cumbia, vallenato y tambores que invitan a moverse sin pensarlo demasiado. La música acompaña la vida cotidiana y se mezcla con el mar, el calor y la conversación.
Aquí, el ritmo no es espectáculo, es identidad: un lenguaje que une generaciones y celebra la vida.
En MuchoSur Santa Marta, esa energía se vive y se comparte a través de clases de bullerengue y afro dance, ritmos ancestrales que conectan el cuerpo con la memoria y el territorio.
En MuchoSur vemos en estos sonidos una manifestación pura del Sur: pasión, comunidad y libertad.
Porque en Santa Marta, la felicidad se escucha antes de verse y el sonido del Caribe se convierte en la banda sonora del alma.